Tolerancia y respeto


Normalmente, mis discusiones a través del Messenger suelen terminar en ciertos temas recurrentes, bueno, a quien quiero engañar, el único tema recurrente en el que suelen desembocar son las tetas. Pero en mi descargo, diré que la mayoría de mis contactos son tios, con lo cual se multiplican exponencialmente las probabilidades de que el tema se ponga sobre la mesa. El caso es que ayer, curiosamente, la discusión no terminó en una agria polémica sobre porqué las tetas naturales son mejores que las de silicona.

Ayer me acusaron de ver las cosas exclusivamente en blanco y negro, sin matices, sin grises. Y no era la primera vez que me sucede. Al parecer, para mi, las cosas o son buenas o son malas, pero lo que realmente me sorprende es que me acusen de algo así, porque considero que esa es la manera en la que la gente debería ver las cosas. Los grises son esas trampas que se inventan los cobardes incapaces de aceptar sus propios actos para justificarse y autoengañarse. En el mismo momento en el que alguien empieza a hablar de matices, lo que realmente está haciendo es buscar una justificación para lo que hace o deja de hacer. El gris es el terreno en el que vive Suiza.

Debido a mi, hum, digámosle tendencia a cuestionarlo todo, también me acusaron de no respetar las opiniones ajenas. Y esto es algo que es cierto totalmente y además me siento orgulloso de ello, porque todo ese rollo de respetar todas las opiniones me parece una hipocresía fruto de lo políticamente correcto. Yo tolero todas las opiniones, porque considero que el derecho de opinión, como la libertad de expresión, debería ser inalienable. Sin embargo, una cosa es tolerar y otra muy distinta es respetar.

Por ejemplo, soy ateo, tolero las creencias aunque no puedo respetarlas porque me parecen supersticiones ridículas. Entiendo que alguien sea musulmán, pero jamás podré respetar que eso le lleve a considerar a la mujer un ser inferior. El respeto es algo que debe ganarse, no viene de serie por el simple hecho de tener una opinión. Y es que no todas las ideas son respetables.

2 comentarios:

pepito piscinas dijo...

hombre, un poco radical si que eres ¿no? ... al menos esa sensación me da :P

Rubén dijo...

La mierda de "respetar" las opiniones ajenas es sin duda el argumento no de los mediocres, sino de los que son incapaces de defender sus opiniones. Respetar una opinion no viene a ser mas que aceptarla por buena sin discutirla y encima aplaudirla. Cuando es evidente que las opiniones estan ahi para cagarse en ellas y elaborar otras mejores. No sucede lo mismo con las personas.

En definitiva hay mucho paranoide que se cree que su opinion y el son indivisibles e intocables. Que no estar de acuerdo con ellos es perseguirles... Cuando en realidad cambiaran de opinion sobre 200 cosas al dia y no se sienten con problemas de personalidad por ello.

¿Que tiene de malo ser radical polilla? Es que no hay ya suficiente gente que acepta las cosas tal y como son??