¿Me pones un Pik pollo?


Vergüenza, probablemente esa sea la palabra que define como ninguna otra la situación que se produce cuando alguien llega a un local de comida rápida o derivado y se encuentra en la tesitura de tener que pedir algo para comer usando uno de esos imaginativos a la par que informativos nombres con los que obsequian a los alimentos/constructos químicos que nos ofrecen en su menú.

Un menú que normalmente parece diseñado por un oligofrénico o por algún generador aleatorio de combinaciones de palabras. Entiendo que esos nombres que les ponen a las cosas obedecen a un intento de conseguir una imagen de marca reconocible, pero la pregunta es, ¿En serio desean ser reconocidos como los que venden el "Pik pollo"?.

Estamos literalmente rodeados de esos "imaginativos" nombres. Por ejemplo, dando una vuelta por un centro comercial me encuentro con un puesto que vende unos yogures tuneados, uno de los cuales se llama "Mango fandango". Uno se pregunta como alguien pudo decidir ponerle a un yogur, repito, a un yogur, un nombre que suena a espectáculo de porno gay.



Aunque probablemente las reinas de los nombres ridículos son las franquicias de comida rápida. En ellas te encuentras nombres como "Whopper", que parece sacado de un anuncio de comida para perros, aunque quizás sea precisamente eso y se trate de un nombre totalmente informativo. Luego tenemos al "Big mac", que podría ser perfectamente el nombre de un matón italo-americano de una película de mafiosos. A partir de aquí solo existe un límite, la imaginación, bueno o la dosis de crack que se haya metido el creativo. Me he encontrado cosas como el "Fundy O´clock", ya hay que tenerlos cuadrados para hacerte pedir eso cuando quieres un sandwich. Pero la palma se la lleva el "Happy meal", la comida feliz, un menú para niños cuyo nombre parece haber sido elegido por un pedófilo con un sentido del humor muy retorcido.

El reino de las bebidas nocturnas es también fecundo en cuanto a nombres imaginativos se refiere, aunque en este caso se podría argumentar que los nombres provienen de borrachos. Al parecer, en tiempos de mis padres se bebía algo llamado "Leche de pantera" que bien podría haber sido el título de un disco de Mónica Naranjo. Algo que tengo que reconocer que me defraudó, fue descubrir que la "Sangre de tuno" no se obtenía degoyando a los susodichos y recogiendo su sangre en un caliz. También hay combinados con nombres supuestamente graciosos como "Tócamelos" y "Tócamelas", supongo que resultan graciosos si te has bebido unos cuantos. Aunque son los cocktails quienes se llevan la palma en cuanto a nombres estrafalarios. Otra de mis grandes decepciones fue descubrir que el "Bloody Mary" no era una infusión hecha con compresas usadas.

3 comentarios:

Nym dijo...

Leche de pantera... recuerdo mi primer año de universidad y una leyenda urbana que decía que el camarero te llenaba la copa de un líquido de una botella, se llevaba el vaso al almacén, lo "aliñaba" y te lo ponía. Espero que, de ser cierto, al menos se limpiase las manos.
Luego había también otra bebida que era "Leche de pitufo", pero sigo sin imaginarme cómo hacían para coger a los pitufos, porque mira que corren los joputas.

Carla Zooplancton dijo...

Me parece fatal que te metas con el nombre del Happy Meal. Es perfecto.

Paria dijo...

¿Leche de pitufo?, creo que lo peor no sería la parte de cogerlos, sino la parte de convencer a pitufina para que te ayude con el tema d ela leche, con lo pija que es...Ya no me coge el teléfono, malditas rubias.
Zooplancton eres una presa fácil para los pedobears me temo, jejej.